
Este es el inicio de mi blog y quiero compartir mi historia en la transición de Guadalajara a mi nuevo destino. El adiós a mi zona de confort. Durante mucho tiempo, la idea de iniciar mi vida en otro lugar danzaba en mi cabeza como una melodía lejana. A veces era tentadora, a veces estaba cargada de una incertidumbre paralizante.
Tenía una vida estable en Guadalajara, un negocio enraizado y relacionado con mi profesión de arquitecta, y además trataba de echar a andar un segundo negocio que me ilusionaba mucho.
Aunque más tarde comenzó a ser una pesadilla, ya que me endeudé inyectándole dinero para tratar de sacarlo a flote. La sensación de que echar raíces en otro lugar significaría perder todo lo que había construido con tanto esfuerzo me llenaba de miedo. Era un visitante constante, susurrando dudas al oído, de Guadalajara a mi nuevo destino.
De Guadalajara a mi nuevo destino: Los tropiezos que Marcaron un Nuevo Camino

Pero la vida, como a menudo sucede, tiene maneras inesperadas de empujarnos fuera de nuestra zona de confort. Tal vez fueron señales que yo misma, sin saberlo, estaba atrayendo. De repente, comenzaron a surgir tropiezos, desafíos que, vistos en retrospectiva, parecían señalar un nuevo camino.
Mi negocio, ese proyecto que había emprendido con tanta ilusión, se convirtió en una fuente de frustración y desilusión. Descubrí, con dolor, una realidad que muchas mujeres enfrentan: un mundo de la construcción donde el liderazgo femenino a menudo no es tomado en serio.
Me encontré luchando contra la falta de respeto, los intentos de aprovecharse de mi inexperiencia en el trato directo con trabajadores como plomeros, electricistas… El robo de material se volvió una amarga rutina, una constante sensación de impotencia.
Pero lo más escalofriante llegó en forma de amenazas. Llamadas anónimas, voces desconocidas que sembraron el terror con la promesa de hacerme daño a mí, a mi hija, incluso a mis padres.
La denuncia ante el ministerio público y la protección policial fueron un triste recordatorio de la vulnerabilidad en la que me encontraba.
De Guadalajara a mi nuevo destino: Una idea desesperada, de la Arquitectura a la Pasteleria

Fue en medio de esta tormenta que germinó una «maravillosa» idea: emprender un negocio que dependiera solo de mí., de Arquitectura a pastelería.
Así nació mi pastelería, un negocio creado a quemarropa, sin un proyecto claro, sin estudio de mercado, y sin un análisis financiero profundo. Invertí mis ahorros en remodelar un local con la esperanza de encontrar una nueva independencia.
Sin embargo, este nuevo camino también estuvo lleno de obstáculos. Esta mala decisión me llevó a la bancarrota justo cuando mis reservas económicas ya estaban al límite. Tuve que recurrir a un préstamo bancario para mantener a flote el negocio, y finalmente, incluso vendí mi coche.
El Impulso Hacia un Nuevo Escenario: De Guadalajara a mi nuevo destino.

Mirando hacia atrás, toda esta sucesión de eventos se sintió como el pretexto perfecto para un nuevo comienzo. Una forma de escapar de una situación que se había vuelto insostenible.
Mi hija acababa de terminar la secundaria, un punto de inflexión que inevitablemente implicaba un cambio de escuela.
Fue entonces, casi como una respuesta a mis silenciosas plegarias de una nueva oportunidad, que busqué boletos de avión de Guadalajara a mi nuevo destino.
Un adiós silencioso a mi pasado, cargado de incertidumbre pero también de una tenue esperanza. Dejé atrás una vida conocida, mi familia, mis amigos, sin saber realmente qué me esperaba al otro lado.
Solo la certeza de que necesitaba un cambio radical, un nuevo escenario donde poder reconstruirme.
¿Y tú, qué has dejado atrás para empezar de nuevo?
Si esta historia ha resonado contigo, me encantaría saberlo. ¿Alguna vez has tenido que dar un giro radical a tu vida, dejar atrás lo conocido en busca de una nueva oportunidad? Comparte tu experiencia en los comentarios, ¡me encantaría leerte y conectar contigo!
.



Deja un comentario