Mi caja de herramientas para la ansiedad: Sanando desde adentro

Herramientas para sanar la ansiedad

Si me has estado acompañando en este viaje, sabrás que por mucho tiempo viví con malestares físicos causados por la ansiedad. En mi entrada pasada, te conté cómo mi cuerpo se convirtió en un mensajero que, por fin, pude entender. Hoy quiero compartir contigo la segunda parte de mi proceso que comienza desde adentro: Por eso he creado una caja de herramientas que me ha ayudado a sanar la ansiedad. Estas son las prácticas y hábitos que he incorporado a mi vida diaria y que me han devuelto la paz. Te invito a que la conozcas.

Herramientas para la vida: Aprendiendo a vivir en el presente

Aprendiendo a vivir en el presente

Una de las primeras lecciones que aprendí de mi terapeuta, Dave, fue la importancia de dejar de vivir en lo que ya pasó o en lo que tal vez nunca ocurrirá. Siempre vivimos en el pasado, llenas de culpas y heridas, o en el futuro, llenas de miedo e incertidumbre. Vivir en esos dos extremos nos mantiene en un estado de estrés constante.

Dave me ha dado herramientas valiosas, y una de las más importantes ha sido aprender a enfrentar mis miedos. Generalmente, nuestros miedos tienen que ver con el futuro: el miedo a la muerte, a una enfermedad, a no tener dinero o una jubilación. Me enseñó a hacer todo lo que estuviera en mis posibilidades y, después de eso, soltarlo. También aprendí a ser consciente de mi respiración y a ser intencional en todo lo que hago.

Una de las herramientas más valiosas que practico a diario es la gratitud. Cada noche, escribo cinco cosas buenas que me ocurrieron ese día. Es increíble cómo un simple hábito puede cambiar tu perspectiva.

El contacto humano como calmante natural: un paso para Sanar la Ansiedad

El contacto humano como calmante natural

A lo largo de mi vida, he comprobado que las relaciones humanas son una pieza clave para la sanación. No importa rodearte de un gran número de personas; con una sola persona que no te juzgue, basta. El simple contacto humano, ya sea una plática sincera o un abrazo, libera una sustancia llamada oxitocina, que actúa como un calmante natural. Es por eso que una llamada de una amiga, un café con alguien de confianza o simplemente una conversación genuina, pueden cambiar la química de tu cuerpo de manera inmediata.

Movernos para liberar la tensión: otro paso para Sanar la Ansiedad

Movernos para liberar la tensión

Cuando pensamos en ‘ejercicio’, a menudo imaginamos un gimnasio o una rutina agotadora. A mí también me pasaba. Pero me di cuenta de que no tenemos que ‘matarnos’ o estresarnos para movernos. Solo necesitamos darnos la oportunidad de liberar la tensión que acumulamos en nuestro cuerpo.

Descubrí que el ejercicio extenuante no siempre es el más recomendado, sino el movimiento constante y consciente. Bailar un poco, estirarte, hacer una caminata rápida, o incluso hacer pilates o yoga. Te confieso que a mí me han funcionado cosas tan simples como trapear, barrer, y ahora uso también un trampolín por diez minutos y un mini stepper por otros diez minutos.

Lo que realmente funciona es disfrutar de la actividad y ser consciente de lo que estás haciendo. Por eso, te recomiendo el canal de YouTube de mi maestra favorita, Anabel Otero, quien tiene una manera de enseñarte a disfrutar cada movimiento que realizas. Te sentirás en paz y al mismo tiempo activando tu cuerpo.

La Neuroplasticidad: El poder de entrenar tu mente y sanar la Ansiedad

La Neuroplasticidad, el poder de sanar tu mente

Y algo que me ha maravillado y que ha sido un pilar en mi sanación es que el cerebro se puede moldear. A esto se le conoce como neuroplasticidad. Nuestro cerebro cambia de acuerdo con nuestros pensamientos y las acciones que practicamos repetidamente.

Haciendo pequeños cambios positivos y constantes, tu cerebro también cambiará y pronto dejará de reaccionar ante posibles peligros que solo tú crees que llegarán.

Otro hábito que me ayudó fue desconectarme de cualquier dispositivo electrónico al menos una hora antes de ir a la cama. Esto estimula la producción de melatonina, la hormona que ayuda a regular nuestro sueño y, por ende, a mejorar nuestro bienestar. Así, el cerebro recibe una señal de que es tiempo de descansar.

Conclusión:

Mujer gozando de la vida

Todas estas herramientas, aunque suenan simples, son poderosas porque cambian la química del cuerpo. Una caminata tranquila, un buen abrazo, una buena conversación o cualquier actividad que disfrutes, ¡funcionan!

Esto está respaldado por la neurociencia y la neuroplasticidad. No significa que todo será miel sobre hojuelas, pero sí que tendremos las armas suficientes para gestionar cada una de las emociones que nos toque vivir.

Cuando entrenamos el cerebro y aprendemos a escuchar lo que el cuerpo nos dice, los golpes de la vida serán menos fuertes, y podremos vivir con más paz en el presente. Te invito a que elijas una de estas herramientas y la practiques esta semana. ¡Empecemos a construir nuestro bienestar desde adentro!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *