Sorprendente, mi Cuerpo me Habló: Entendiendo a la Ansiedad y Síntomas Físicos

Mujer entiende su ansiedad, consus síntomas.

En la entrada pasada te platiqué cómo descubrí que mis malestares provenían de la ansiedad. Te dije que por mucho tiempo viví con Ansiedad y Síntomas físicos que no entendía.

Pasé mucho tiempo buscando respuestas en el exterior, sin darme cuenta de que la raíz de mi ansiedad estaba en mi interior, sabía que no sería la medicina tradicional la que me sanaría, no en estos casos.

Hoy quiero compartir contigo cómo mi cuerpo me habló y se convirtió en un mensajero, hablándome en un idioma que, por fin, pude entender.»

El Estrés Silencioso, el Cortisol y el Cuerpo : Ansiedad

¿Sabías que el estrés constante que mantiene tu cuerpo siempre en alerta, es lo que puede provocar enfermedades?

Es como si el cerebro estuviera en modo de emergencia, enviando una señal para producir más cortisol. En su justa medida, el cortisol no es malo; es la hormona que nos ayuda a huir ante un peligro o a reaccionar cuando algo nos amenaza.

El problema es cuando esa alarma se mantiene encendida por largos periodos de tiempo. Ahí es donde el cuerpo empieza a deteriorarse.

Yo lo viví en carne propia. De repente me sentía como si no hubiera dormido en días, o no podía conciliar el sueño.

Tenía problemas digestivos como estreñimiento, mareos, se me subía la presión y dolores que aparecían de la nada y así mismo desaparecían. Era una lista de síntomas que, sin saberlo, estaban conectados con mi estado emocional.

Mi cuerpo gritaba lo que mi mente callaba

Cuando los Síntomas Físicos se convierten en un Idioma: la Ansiedad

Un dolor por aquí, un dolor por allá

A menudo, nos dicen que un dolor de cabeza o un dolor de estómago es solo eso, una molestia física, sin darnos cuenta de que podría ser nuestro cuerpo intentando decirnos algo importante.

Yo me preguntaba por qué mis síntomas aparecían y luego desaparecían sin una causa aparente. Entender esto fue un gran paso para mi sanación: los síntomas son emociones no procesadas.

Esta idea resonó mucho en mí y me ayudó a entender lo que estaba pasando. Como dice la Dra. Marian Rojas Estapé, una psiquiatra en la que me he inspirado, lo que pensamos influye directamente en cómo nos sentimos.

La mente y el cuerpo están íntimamente conectados. El cerebro procesa toda la información que recibe y la traduce en reacciones físicas. Un dolor por aquí, un dolor por allá, malestares generales que te hacen sentir mal sin saber de dónde provienen.

La Dra. Marian explica que el pensamiento genera una emoción, que a su vez se traduce en una reacción física. Entender este proceso es el primer paso para dejar de vivir en piloto automático y empezar a sanar.

La Mente: un Músculo que Podemos Entrenar

La mente es un músculo que se puede entrenar

A lo largo de mi proceso de sanación, descubrí algo maravilloso: la mente es tan poderosa que el cuerpo interpreta de igual manera un evento real que un evento imaginario. Cualquier pensamiento catastrófico, aunque no esté ocurriendo, genera una respuesta física en nosotros. Si la mente recibe pensamientos negativos, lo más seguro es que mi cuerpo enferme.

Pero la buena noticia es que lo contrario también es cierto. Si la mente recibe pensamientos positivos, entenderá que no hay peligro a la vista y el cuerpo recibirá esa señal de seguridad. Es aquí donde empieza la sanación.

Cuidar lo que piensas y las palabras que dices es crucial, ya que esto entrena a tu mente para dejar de vivir en alerta constante. Nuestra mente es maleable, y eso es lo que me da esperanza.

Espero que esta entrada te dé la tranquilidad de saber que no estás sola y que lo que sientes tiene una explicación. En la próxima entrada te voy a compartir la segunda parte de mi viaje, mostrándote mi caja de herramientas para la ansiedad: las cosas que practico a diario y que han cambiado mi vida.

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